BOSQUEJO: LA TRAMPA DE LA ENVIDIA

23 Sep , 2013 Outline

BOSQUEJO DEL 23 AL 28 DE SEPTIEMBRE

Versículo a memorizar: “El corazón tranquilo da vida al cuerpo, pero la envidia corroe los huesos. Proverbios 14:30 NVI

Vi además que tanto el afán como el éxito en la vida despiertan envidias. Y también esto es absurdo; ¡es correr tras el viento! ECLESIASTÉS 4:4 (NVI)”

Preguntas de interacción:
• ¿Qué es la envidia?
• ¿Qué provoca la envidia en una persona?
• ¿Cómo podemos evitar caer en la envidia?

Introducción: Como humanos, naturalmente nos interesamos en la vida de otros. Nos fascina cómo otros se ven, actúan, hablan y viven. No hay nada de malo en eso, el asunto se vuelve un problema solo cuando nos fastidia la forma en que Dios hizo a otros, rechazamos cómo Dios nos hizo, y empezamos a envidiar lo que otros poseen. La envidia es una trampa. “¿Por qué ella puede vivir en esa casa?” “¿Por qué le dieron a él ese trabajo?”. “¿Por qué yo no puedo ser así de atractivo, así de rico, así de inteligente, así de famoso” Hoy estudiaremos los efectos dañinos de la envidia.

1. LA ENVIDIA NIEGA TU SINGULARIDAD. Efesios 2:10
a. “Tal como no hay dos copos de nieve iguales, no hay dos seres humanos”“iguales. ¡Incluso los gemelos idénticos no son completamente idénticos!
b. Poseemos huellas digitales, oculares, un tono de voz, huellas de los pies y latidos del corazón únicos. Nadie jamás ha sido, ni jamás será, como tú”
c. “Dios nunca crea clones, nunca copia lo que ya ha hecho, y nunca duplica un plan de vida. Dios solo produce obras maestras originales.”
2. “LA ENVIDIA DIVIDE TU ATENCIÓN” Lucas 9:62
a. “No puedes concentrarte por completo en llegar a ser lo que Dios quiere que seas y envidiar a otros al mismo tiempo. Jesús dijo:“Nadie que mire atrás después de poner la mano en el arado es apto para el reino de Dios”.
b. Si siempre estás preocupado observando lo que otros hacen, o deseando lo que otros tienen, no lograrás ver lo que Dios está haciendo en tu vida.”
c. “Solo tú puedes vivir la vida que Dios diseñó para que vivas. (Personas que quieren ser como los actores, artistas, famosos. ”“siempre te conducirá a la frustración, la fatiga y el fracaso.”
3. LA ENVIDIA DESPERDICIA TU TIEMPO Y TU ENERGÍA (Eclesiastés 4:4;8)
a. Salomón notó que es por envidia que la mayoría de las personas trabajan demasiado. Él pone el ejemplo: de un hombre que como resultado “nunca dejaba de afanarse; ¡jamás le parecían demasiadas sus riquezas! “¿Para”“quién trabajo tanto, y me abstengo de las cosas buenas?”, se preguntó. ¡También esto es absurdo, y una penosa tarea!”.6”
b. A veces estamos tan ocupados envidiando la vida de otros que desperdiciamos nuestro tiempo, en cumplir el propósito y el plan de Dios para nuestras vidas.

4. “LA ENVIDIA ES ENEMIGA DEL CONTENTAMIENTO. (Proverbios 23:4 NVI) (Filipenses 4:11 NVI)
a. La envidia dice: “Siempre tengo que tener más: más dinero, más posesiones, más poder, prestigio, placer y popularidad”. ( vivimos comparándonos con otros)
b. Crecemos comparándolo todo: la apariencia, las calificaciones en la escuela, la capacidad atlética y otros talentos. Como adultos comparamos la ropa, los coches (o la falta del mismo), las casas, cuánto ganamos.
c. Muchos se matan tratando de igualar o superar a quienes envidian. La Biblia dice que eso es necio:“No te afanes acumulando riquezas; no te obsesiones con ellas”.7

5. “PASOS PARA ERRADICAR LA ENVIDIA
a. ¡Deja de compararte con otros! (2 Corintios 10:12)
b. Celebra la bondad de Dios para otros. (Romanos 12:15 NVI) ¿Cómo recibes las promociones de tus colegas, amigos y familiares?
c. “Sé agradecido por lo que eres y lo que tienes. (1 Corintios 4:7 NVI) “Disfruta de lo que tienes en lugar de desear lo que no tienes.
d. “Confía en Dios cuando la vida parezca injusta. (Mateo 20:13 NVI) “¡No es justo! ¡No es justo que no tenga lo que ellos tienen!”.

Conclusión: Todo lo que tenemos es una dádiva inmerecida de Dios. ¡Seamos agradecidos por lo que tenemos. Dejemos de compararnos con otros y acéptenos lo que somos y tenemos. Y seremos muy felices. Comienza aceptando a Cristo como Señor y Salvador de tu vida, haciendo la siguiente oración:

ORACIÓN DEL PECADOR
Señor Jesús reconozco que he pecado y que tú moriste por mí, hoy me arrepiento y te pido perdón. Te entrego mi vida y mi corazón para que seas mi Señor y mi Salvador, amén.


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